Acampando en el oeste de Islandia

¡Hola guapuras! Que días tan movidos hemos tenido, no se imaginan, pero aquí vamos, tratando de mantener el blog actualizado. 😀

Hemos logrado ver unas bellezas de paisajes que no hay fotos que les hagan justicia, les mostramos por instagram una pequeña “piscina” de agua termal que encontramos, ¿la vieron? igual aquí les dejo una fotico. Fue muy divertido, eran dos lugares donde podías bañarte, el más grande estaba ocupado así que nos fuimos a esa cuchura que ven en la foto, solo caben dos personas, máximo tres, el agua estaba deliciosa, a unos 38ºC y el clima era perfecto porque a pesar de estar a 11ºC, había bastante sol y nos mantenía calienticos.

Pasamos un buen rato allí, grabamos un videíto para el canal de youtube, hablamos tonterías y nos relajamos. Al rato llegó una familia de Españoles y por supuesto le cedimos el puesto, eran como seis personas y la verdad no estoy segura como se distribuyeron para bañarse. 😉

Les cuento que hemos podido acampar solo una vez, si nos siguen en Instagram o Facebook pudieron ver en primera fila todo el proceso. Fue divertido y emocionante, me sentía toda una “niña exploradora” aunque Julian fue el que hizo la mayoría de las cosas, las dos o tres tareas que me puso las hice con mucho entusiasmo.

Esa noche dormí delicioso, claro, después de acostumbrarme a ciertas incomodidades, como el hecho de sentir que el “sleeping bag” me tenía atrapada y no me dejaba mover o que la carpa me asfixiaba 😀 de verdad que todo era mental, el “sleeping bag” es uno de los más grandes (Julian cabe cómodamente) y en la carpa teníamos espacio de sobra, así que solo era cuestión de acostumbrarme.

No recuerdo como me dormí, solo sé que a las 3 am me levantó un fuerte ruido, entre dormida y despierta logré entender que estaba lloviendo y que se metió un poco el agua en la carpa, yo, dormilona al fin, pensé: “seguramente dentro de poco deja de llover. Todo esta bien” y volví a caer en sueño profundo.

A las 6 am me despierto por segunda vez, había mucho frío, nuevamente Julian me dice que se metió un poco el agua a la carpa pero Jennifer se acuesta a dormir, mi lógica de persona que tiene sueño y frío funcionó de esta manera: “no he sentido el agua, no debe ser tan grave. Dormiré”

A las 8 am despierto de un grito a Julian, ¡nos hemos inundado! 😀 (mientras escribo esto no puedo parar de reír) mi media se mojó, ¡crisis mundial!

Lo que me da risa de todo el escenario es que tuvimos muchas horas para evitar el inundarnos de verdad pero el frío y el sueño son malos consejeros.

Recogimos todo y cuando digo recogimos me refiero a Julian, 😀 y nos fuimos a refugiar a una “Guest House”, allí nos atendieron de maravilla, nos permitieron hacer “early check in” y hasta pudimos secar todas las cosas.

Lamentablemente han pasado 3 días desde esa noche y todavía el clima no nos ha permitido acampar, pero no perdemos las esperanzas, a pesar de la “inundación” me encantó la vibra de dormir en medio de la nada, estar tranquilos los dos solos disfrutando de lo hermosa que es Islandia.

¡Hey! pero el clima no ha impedido que sigamos nuestro recorrido, a veces veo los paisajes y pienso “debe verse bello, lástima que este lloviendo” pero la verdad, sigo aprendiendo el arte de apreciar el “ahora”, lo positivo de “esto es lo que hay”. Siempre hay cosas que mejorar.  😉

Nos bajamos lloviendo, recorremos caminos llenos de charco, ponemos a secar la ropa en el tablero del carro pero no dejamos de conocer, no dejamos de ver esa cascada o esa montaña, no dejamos de conocer esa casa o de contemplar esa vista.

Allí radica la belleza de esta aventura.

Pero no todo ha sido así, el clima nos ha dado algunos “breaks” cuando los hemos necesitado, mira todo lo que hemos hecho: 😀

  • Hiking de tres horas hasta la cascada Glymur,  hasta el 2007 era la cascada más alta del país, fue muy pero muy divertido, ese recorrido tuvo de todo, hermosas vistas, pasos por cuevas, pendientes super pronunciadas, tuvimos hasta que  atravesar un río sobre un tronco para luego tener la super recompensa, ¡Que vista!.

  • Parque Nacional Þingvellir, un espacio muy singular, con una belleza imponente. Aquí puedes ver la falla que separa las placas tectónicas Euroasiática y la Americana, la denominada Dorsal de Reyjavik, una enorme brecha de 7 kilómetros de largo. Alguna de las fracturas están llenas de agua clara. Entre ellas, el cañón de los peniques, que en su fondo está lleno de monedas. La leyenda dice, que al lanzar una moneda y pedir un deseo, si se ve la moneda al tocar el fondo, el deseo se hará realidad.

Como dato curioso les comento: en el año 999 y 1000 el  lögsögumaður “hablante de leyes” (el que resolvía las disputas) proclamó el Cristianismo como religión oficial de Islandia y se dice que, después de la proclamación arrojó todas las estatuas de dioses nórdicos a la cascada que desde entonces recibe el nombre de Goðafoss “Cascada de los dioses”, esta hermosa cascada es una de las más visitadas del país y queda a unas cinco horas en carro desde este parque. Todavía no hemos ido para allá, pero… ¿será que esta la estatua de Thor?, me conformo si está Chris Hemsworth 😀

  • En nuestra ruta paramos en Gjain, a ver… ¿como describirlo?, es un valle que comprende pequeñas cascadas, lagos y elementos volcánicos, sencillo, ¿no? pero noooo, no es tan sencillo, estoy tratando de encontrar las palabras correctas para describirlo pero no las hallo, este lugar se ha convertido en uno de mis “top five” del viaje, todo lo que puedo decir es que, ¡TIENES QUE VERLO!, tienes que comprar un pasaje de avión ya mismo y venir a verlo, no hay fotos ni palabras que muestren su belleza, parece el Edén, la tierra prometida, un oasis, que sé yo, algo así tan maravilloso que parece creado a computadora.  😀  Se le accede por la carretera 32, llegas por la parte de arriba del valle así que desde el comienzo tienes unas panorámicas que te dejan con la boca abierta. Les dejo esta foto pero de verdad, de verdad, de verdad, no le hace justicia.

  • Seguimos por la carretera 355 en vía a Geysir, pero antes de llegar a este famoso lugar tomamos un desvío para ver la cascada más azul de Islandia, Bruarfoss. 😀

Este es un lugar poco conocido, y no muy fácil de encontrar por lo que está entre varias colinas. Después de algunos intentos dimos con el sitio, desde el estacionamiento improvisado hasta la cascada son como quince a veinte minutos caminando y como siempre, estaba lloviendo, así que fue una caminata bastante “fangosa”.

Al llegar, te recibe una hermosa cascada que impresiona no por su gran tamaño sino por su intenso color azul turquesa.

¿Alguna vez haz visto una foto en internet y pensar: “Debieron usar photoshop, no hay manera de que ese sea el color”? Pues déjenme decirles, respecto a Bruarfoss, son reales. 😀

No sé a ciencia cierta porque el color de su agua, tampoco encontré un articulo que lo explicara bien, pero algunas personas dicen que ese fenómeno se debe a que es agua de glaciar, yo no estoy segura. Pasamos un largo rato contemplándola, la naturaleza no deja de sorprendernos.

De regreso al carro la lluvia se intensificó y en el camino nos encontrábamos a varias personas que no paraban de preguntarnos: “Is it worth it?” – ¿vale la pena? – a todos les dijimos que si, no siempre tienes la oportunidad de ver un salto de agua tan peculiar.

  • ¡Y por fin llegamos a Geysir! me encanta cuando los lugares sobrepasan mis expectativas. Ya quiero que vean el video en nuestro canal de youtube para que entiendan mi emoción y se rían de mi cara al ver las primeras erupciones 😀

¡Dios mío, nuestro planeta es maravilloso!

Les cuento, Geysir es considerado el padre de los “Geisers” y que curiosamente le da nombre a este fenómeno geológico. Geysir esta situado en el valle Haukadalur y la mayor parte del tiempo puede lanzar agua hirviendo hasta 80 metros al aire, aunque sus erupciones ya no son frecuentes y pueden pasar años sin que sucedan, la ultima vez fue el el año 2000 durante un terremoto llegando a lanzar agua hasta a ¡120 metros! 😀 siendo considerado el geiser mas alto en actividad.

Para quienes se lo preguntan, Geysir dejo de “hacer erupción” debido a la cantidad de objetos y piedras arrojados por los turistas… que lástima. 🙁

En este mismo parque, encontraran el géiser Strokkur, hace erupción cada 5 minutos, y puede llegar a una altura de 30 metros. Es muy cómico ver a las personas (y a nosotros)  paradas durante largo rato con sus celulares y cámaras esperando la salida de agua, en mi caso, la primera vez no pude grabarlo desde el comienzo así que tuve que esperar otros cinco minutos. 😀

Tip: Este parque nunca cierra, puedes visitarlo a la hora que desees y mientras más tarde lo hagas mejor, nosotros fuimos a las 10 de la noche y fue perfecto, solo a un par de personas más se les ocurrió lo mismo, prácticamente teníamos el espacio para nosotros solos. Claro, toma en cuenta que estamos en verano y siempre tenemos luz del sol.

El oeste de Islandia ha sido maravilloso, ya vamos en vía al sur y por lo que he visto los paisajes son super diferentes a los que hemos dejado atrás.

Como siempre, les dejo una pequeña galería de imágenes para completar la experiencia 😉 y recuerden que por nuestras redes sociales estamos posteando en directo nuestras aventuras. 😀

Espero les gustara este mega post y los anime a conocer este país tan interesante, salgamos de las típicas atracciones, el mundo es muy grande (y hermoso) como para ir siempre a los mismos lugares, ¿no creen?

Un abrazote de oso,

Nos leemos luego,

Jen xo

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