Nos vamos a Islandia + Sitios que no debes dejar de visitar

¡Hola Bellezas! que gustazo estar de este lado de sus pantallas una vez más para contarles sobre nuestras aventuras por el mundo, esta vez le ha tocado el turno a Islandia, el país de hielo y fuego. 🙂

Por si no lo saben, Julian ha venido 2 veces a este país y sería una absurda irresponsabilidad de mi parte contarles de Islandia sin primero decirles que: ¡Mi esposo es el primer Venezolano en entrar en la cámara de magma de un volcán! 😀 (si, soy toda una esposa orgullosa), eso fue en el 2012 cuando vino por ultima vez, si quieren saber más sobre eso den una vueltita por su Blog, verán que es super interesante.

Volviendo al tema, él tenía mucho tiempo queriendo que conociera Islandia, quería que lo recorriéramos de extremo a extremo y así entendiera porque le gusta tanto esta remota isla… pues bien, ¡Llegó la hora!

Ya han pasado tres días desde que dejamos la calurosa Lyon, no sabia si estaba emocionada por conocer Islandia o por huir del calor que estaba haciendo, pero cualquiera de las dos razones era válida, estaba desesperada por montarme en ese avión, fue un vuelo bastante tranquilo y a medio llenar, así que por supuesto, cada uno se adueñó de tres puestos y se sintió en casa. 😀

Al aterrizar, mientras esperábamos las maletas, una muchacha decidió practicar sus poses de equilibrio y hacer la parada de mano en la correa donde llegan las maletas, nadie le llamó la atención, incluso nadie la miraba, en ese momento lo supe, este viaje será muy divertido. 😀

Estos 3 días hemos recorrido un poco la capital, Reykjavík, es una ciudad pequeña, muy verde y hermosa, a simple vista tiene un aire a Copenhague, pero creo que solo la zona del paseo marítimo, que por cierto, no dejen de ir, a nosotros nos llovió a cántaros pero pudimos caminarlo un poco, visiten la escultura más famosa de la ciudad, se llama “Sólfar” que significa “el viajero del Sol”, su concepto se basa en el esqueleto de un barco Vikingo aunque muchas personas dicen que tiene forma de esqueleto de ballena, Julian cree que tiene forma de escurridor de platos… les dejo una foto para que ustedes saquen sus propias conclusiones.

Al final del paseo marítimo, a unos 10 minutos caminando encontrarás el Concert Hall de la ciudad, el “Harpa”, un magnífico edifico, todo cristal y luz, si te gusta la arquitectura no perderás el tiempo.
Dicen que es todo un espectáculo ver como se proyecta la luz del sol sobre su fachada cuando cae la noche, no lo puedo asegurar, estamos entrando en verano, época en la que el sol nunca acaba de ponerse en el Norte, estamos viviendo lo que se conoce como noches blancas o sol de medianoche, debo recordar escribirles sobre este fenómeno y como afecta nuestro día a día, pero les aseguro que es muy diferente a como nos afectaban en Svalbard (Circulo Polar Ártico) las noches polares, donde tenías apenas un par de horas de luz del sol.

También pudimos asistir al “Secret Solstice Festival 2017”, vimos la presentación de Foo Fighters y no cabía de la felicidad, en mi instagram les dejé un Post sobre esto, pero quisiera agregar una sola cosa: ¡QUE BUENA ENERGÍA!, la gente era super simpática, se acercaban a hablarnos, todos reían y eran muy amigables, no paraban de abrazarse y de saltar por todo el parque, no entendíamos por que lo hacían pero nos parecía muy divertido, aunque ahora que lo pienso capaz se debe a que históricamente Islandia ha recibido muy poca inmigración, por lo que casi cada Islandés se relaciona con un pariente, en la mayoría de casos lejano, o sea que probablemente todos sean tan amigables entre ellos porque son familia. 😀

Relativamente cerca del paseo marítimo se encuentra un pequeño local de venta de perros calientes, “Bæjarins beztu pylsur”, a simple vista capaz ni lo tomes en cuenta pero investigando un poco sobre que hacer y que visitar nos encontramos con la sorpresa de que este sitio es famoso por ser el lugar preferido para comer del ex presidente Bill Clinton, así que por supuesto, teníamos que probarlos. 😀
Había algo de cola pero avanzó bastante rápido, pedimos nuestra comida y mientras esperábamos empezó a llover otra vez, y a pesar de todas las gotas que le cayeron a los panes, los perros estaban deliciosos. 😀 No se si sería mi lugar preferido pero vamos… yo no soy Bill Clinton.

Paseamos por la principal calle comercial de la ciudad, Laugavegur, es una calle pequeña, muy pintoresca, la imagino en invierno llena de nieve y debe ser todo un espectáculo, está repleta de restaurantes y tiendas, muchas de ellas de recuerdos y regalos para turistas. Este país no es un buen lugar para hacer compras a buen precio, quizá alguna prenda específica para el frío pero en general es bastante costoso, por algo es el tercer país mas caro del mundo.

No podíamos visitar Reykjavík sin detenernos unos minutos en la iglesia de Hallgrímuren, posee una arquitectura característica que merece ser visitada. Por dentro es imponente, y combina su belleza arquitectónica con la sencillez propia de una iglesia protestante, ausente de imágenes y arte religioso, el edificio alcanza a verse desde todos los ángulos de la ciudad, ademas, puedes subir hasta el campanario pagando unos 8€ y ver toda Reykjavík desde allí, no te arrepentirás.

También recorrimos parte del Suroeste del país, específicamente la península de Reykjanes y fuimos parando en varios puntos de interés, mientras el Lupino Islandés guiaba nuestro camino, (hermosas plantas moradas que ves en inmensas cantidades por todo el país). Primera parada, el famoso “puente Miðlína” o como se conoce coloquialmente “puente entre continentes”, es un símbolo ubicado entre la placa tectónica Euroasiática y la Norteamericana que están continuamente separándose con gran fuerza bajo las fisuras abiertas de la corteza, aproximadamente 2 cm al año. :O

Seguimos nuestro camino y visitamos el área geotermal de Gunnhver, recorrimos la zona a través de una serie de caminos y pasarelas, allí encuentras fumarolas, zonas de terreno amarillento, vapor de agua saliendo de la tierra a gran velocidad y el sonido del agua hirviendo bajo la corteza terrestre. Sin duda un lugar muy interesante para visitar.

Nuestras ultimas paradas del día fueron, el lago Kleiflavatn, el lago Graenavatn, el área geotermal de Seltún, la cueva Arnarker y los acantilados de Krysuvikurberg, este último fue mi preferido, es un lugar majestuoso, te hace recordar lo pequeño que somos ante la grandeza de la naturaleza. El sitio tiene gran similitud con los acantilados de Moher, en el condado de Clare, Irlanda. De hecho, entre más pasan los días me doy cuenta que Islandia e Irlanda se parecen mucho más que tan solo en el nombre.

Si están pensando “¿como es que esas fueron las ultimas paradas de estos tres días si todavía no he hablado sobre nuestra ida a Blue Lagoon?” pues bien, lo que pasa es que en ese tema me voy a extender y lo haré en un próximo post, no quiero “medio contar” lo que fue la experiencia de estar en esa belleza de lugar, ni resumirles como tres días después de bañarme en sus aguas llenas de propiedades y minerales, mi cabello todavía no es el mismo. 😀

Así que, me despido por hoy, gracias por leer nuestras aventuras, han sido días maravillosos y nada mas grato que compartirlos con ustedes.

Nos leemos luego,

Jen xoxo

Deja un comentario